miércoles, enero 11, 2017

ACUMULACIÓN CAPITALISTA Y CORRUPCION: LA SIMBIOSIS PERFECTA


Generalmente, muchas mega empresas “juegan” con doble moral: Participan en las licitaciones, muestran a la comunidad su lado bueno y legal, como el hecho de “apoyar al desarrollo”, capacitar a los jóvenes, “contribuir”, de diversa maneras, a la dinámica social; mientras que “por debajo de la mesa” o “por detrás de la apariencia” expresan su lado oscuro, como por ejemplo, el de corromper a los gobernantes y a cuanto funcionario público de alto nivel, a cambio de favoritismo en las concesiones de cualquier tipo que éstas sean.
Por Sociólogo: Avelino Zamora Lingán

Tal vez, lo más difícil de objetar es aquel mito en el cual la gran mayoría de personas creen, respecto a que el origen del capital es resultado del esfuerzo individual, de la capacidad intelectual, de la buena fe, de la creatividad y hasta de la buena suerte; y no del saqueo, del latrocinio, del despojo al débil, de la confabulación y de las invasiones bárbaras, del imperialismo y por último de la esclavitud y de la muerte. En general, que la acumulación capitalista debe su origen a la expresión más oscura y egoísta del ser humano. Desde esta perspectiva, la corrupción, fenómeno no nuevo, pero sí mucho más expresivo y más generalizado en estos últimos tiempos, no nos debe extrañar demasiado, puesto que tal como reza el título del presente comentario, acumulación y corrupción constituye la simbiosis perfecta, o mejor dicho, acumulación y corrupción capitalista se complementan unas otras, ambas categorías se necesitan mutuamente para poder reproducirse. 

Pero, ¿A qué nos referimos con acumulación capitalista? Nos referimos a la acumulación de capital que sólo unos pocos están en condiciones de hacerlo, como resultado de la explotación social (Explotación del Hombre por el Hombre), por medios que pueden ser lícitos e ilícitos. Cabe advertir que los conceptos “lícitos” e “Ilícitos” son relativos y están comprendidos en el campo de lo subjetivo y de los valores. En esta medida, lo que es legal para algunos, para otros puede ser ilegal y viceversa. En el caso del origen del capital o de la acumulación capitalista, cuyos antecedentes se remonta tanto al esclavismo como al feudalismo, los medios empleados como la compra-venta de esclavos, luego el saqueo, el despojo a los campesinos, de hecho son ilegales, pero, para los protagonistas de tales hechos seguramente son o eran “legales”. Es más, tal “legalidad” de la propiedad, resultado del despojo, era otorgada por jueces o por la clase política en el poder; mientras que la iglesia se encargaba de bendecir tales actos de saqueo y despojo a los pueblos por un puñado de “hombres fuertes” y, es la iglesia misma quien no duda en acumular propiedades resultado del despojo a los pueblos rurales, dándole, a todo esto un carácter divino. Posteriormente, esas propiedades sufren una especie de mutación o transformación y son convertidas en medios de producción, en grandes instalaciones, maquinaria pesada, edificios, con lo cual se inicia el proceso de acumulación capitalista.
Es en este contexto donde hay que ubicar al fenómeno de la corrupción en el Perú, en América Latina y en cualquier otro punto del planeta donde el capitalismo salvaje está reinando. Los actos de corrupción no se limitan a simples actos aislados de las personas, o actos aislados de corrupción en algunas instituciones o en algunas organizaciones o acciones de corrupción en algunos países. La corrupción, tal como se expresa en la actualidad, de manera tan descarada, abierta, generalizada e intensificada, ya es un fenómeno social que está corroyendo a las sociedades del siglo XXI. La corrupción es un fenómeno social que socaba lo más íntimo de una sociedad como es la moral y la ética. No obstante, cuando nos referimos a la moral y a la ética obviamente se trata de la moral y ética capitalista o burguesa, dado que tales categorías responden a su superestructura; sin embargo, vale reconocer que aún esta moral y esta ética están siendo socavadas por el fenómeno de la corrupción. ¡El fenómeno de la corrupción, rostro oscuro del capitalismo salvaje, está destruyendo a la moral y a la ética!! Esto, claro está, si es que alguna vez, tales categorías, fueron parte de la “estructura” espiritual del capitalismo.
En este contexto, también tenemos que ubicar al caso ODEBRECHT, una transnacional de la corrupción. “no es que dicho caso se limite a unos cuantos mafiosos o coimeros al interior de dicha entidad” como quiere dar a entender el Sr. PPK, Presidente de la República. Está claro que la práctica de la coima y el soborno, es decir, la práctica de la corrupción, ha formado parte de su “política” institucional, probablemente desde que se fundó, allá por el año 1944. Odebrecht, una mega empresa que opera en 22 países de América Latina y África, con un patrimonio más allá de los 50 mil millones de dólares y con más de 180 000 trabajadores a su servicio, convenios y asociaciones y hasta con gobiernos de turno, cuyos actos de corrupción no pueden ser aislados, tampoco pueden ser resultado de la casualidad o del azar, ni mucho menos el desliz de algunos de sus funcionarios. A todas luces, la corrupción, lado oscuro de su praxis institucional, tranquilamente puede, también, ser expresión de ese lado oscuro del capitalismo salvaje y lado oscuro de la acumulación capitalista. Además, no sería sólo esta mega empresa, cuya práctica institucional es la corrupción. En el mundo existiría cientos o tal vez miles de megaempresas de la misma o mayor dimensión de Odebrecht, como por ejemplo empresas mineras, petroleras, gasíferas, etc., entre éstas, la Newmont, quienes, también, es posible que oferten coimas y sobornos a gobernantes de turno y funcionarios públicos de alto nivel a cambio de concesiones, construcciones de obras de infraestructura, ejecución de mega- proyectos, mega-planes y mega-programas. Lo que sucede es que a estas gigantes del capitalismo nadie los investiga, porque los poderes del Estado devienen en discapacidad visual y auditiva, discapacidades que ante millones de dólares de coimas y sobornos se agudizan mucho más. Se habrán preguntado alguna vez, ¿Cual es el origen de los capitales, de muchas empresas en el mundo? ¿Cuántos de sus accionistas son gente honesta, ex gobernantes honestos y ex funcionarios públicos de alto nivel honestos? ¿Acaso ese dinero que van a parar a muchas grandes empresas, a las cuentas de la gran banca financiera, o a las bolsas de valores del mundo no serían dinero, provenientes de varias fuentes ilícitas como: narcotráfico, de lavadores de dinero, de corruptos de alto vuelo, de las coimas y sobornos de grandes empresas? 
Se cayó el mito. En el imaginario popular siempre ha existido la idea de que “lo privado” es mejor, por ser más eficiente, más eficaz, más operativo y de mucha mayor calidad. Lo estatal, en cambio, siempre ha sido visto con suspicacia, sospecha, carente de eficiencia, de eficacia y de calidad. Pero, resulta que, con el destape a las coimas y sobornos de la Odebrecht, entre lo privado y lo estatal se constituyen muy buenas asociaciones; pero no para el desarrollo de una nación, región o comuna local sino para esquilmar los bolsillos del pueblo: Los privados coimean a las autoridades, a cambio de los proyectos; mientras que los gobernantes permiten y legalizan sobrevaloraciones en desmedro del erario nacional y de la calidad de las obras o proyectos. Gracias al mito respecto a que “lo privado es mejor”, la educación, que debería ser un servicio social de calidad a la población, otorgada íntegramente por el Estado, al ser, en gran parte, manejada por “lo privado”, ha sido convertida en una rentable mercancía; pero al mismo tiempo en la peor de América Latina, por su baja calidad. En fin, bajo el dominio del libre mercado, todos los sectores de la economía y de los servicios, básicos o no, funcionan bajo la lógica de “lo privado”. Los resultados de ello saltan a la vista: pueblos empobrecidos, desempleados, analfabetismo político, analfabetismo estructural; pero sobre todo, corrupción galopante que corroe la moral, la dignidad y la esperanza de los pueblos. 
Pintado así el panorama ¿Habrá una efectiva lucha contra la corrupción, desde el Estado?, ¿Sirven las comisiones investigadoras del Congreso? ¿Funcionan las entidades que supuestamente defienden al pueblo, fiscalizan, controlan los recursos públicos, como la contraloría, la defensoría del pueblo, las fiscalías o sólo están de adorno, cobrándose jugosos sueldos? Creo que tales entidades “fiscalizadoras” y “defensoras del pueblo” nunca cumplieron tales funciones, por el contrario formarían parte de la danza de la corrupción y de la esa clase política, cuyo slogan principal es “la plata llega sola”. Tienen que ser otros países quienes investigan, quienes indican y señalan que en el Perú tres ex gobernantes estarían muy involucrados en coimas y sobornos de la Odebrecht, de la Camargo y Correa. Pero, aún así, existe una gran generosidad con corruptos y corruptores. Pues, los términos aquí son: Vamos a “negociar”, Odebrecht “colaborará”, “Algunos de la Odebrecht pueden ser los malos”, “fiscal asegura no tener los nombres de los involucrados”, “la investigación tardará unos seis meses”, “la instalación de la comisión investigadora recién se instalaría en enero”; ¿Pero, cuando y para que? Es decir, en pocas palabras, lo de Odebrecht quedaría impune, al igual que otros casos. ¿De qué nos escandalizamos, si siempre ha sido así? Una vez “reventado” el chupo del delito, los instrumentos mediáticos se encargan de generar expectativa en el pueblo, respecto a que “van a investigar”, van a llamar o invitar a tal o cual personaje para que declare ante la “comisión investigadora”, el Congreso, inmediatamente, se activa para formar las famosas “comisiones”, se arma el show mediático hasta que la población vaya olvidando poco a poco; luego se arman las cortinas de humo, con otros temas, se empieza hablar de tetas, potos y sacadas de vuelta de las faranduleros, “íconos de la Tv basura” y asunto olvidado. Y, como para que algunos se rasquen con mayor intensidad, quienes integran la comisión investigadora del Congreso, por ejemplo, para el caso Odebrecht, lavajato, etc., etc, lo integran otros corruptos, quienes adelantan opinión respecto a su jefe, diciendo que “pondrá las manos al fuego por él”, probablemente de manera mañosa, para dilatar tiempo o para viciar a propósito la “investigación”. 
¿Y, la izquierda? No existe. Salvo para ser furgón de cola de los sucesivos regímenes de turno derechistas. Ellos no saben que la corrupción es como una epidemia muy peligrosa que rápidamente contagia a quien asume, llega a un cargo o le dan una pequeñísima cuota de poder, de la cual queda con dicha marca para toda su vida. La epidemia de la corrupción no distingue camiseta política, tampoco ideología, pues ataca a derecha e izquierda. A estos últimos, con mayor fuerza, si es que no se han vacunado contra tan poderosa epidemia. Muchos seguramente estarán preguntando y ¿Cuál es esa vacuna? Descúbrala usted mismo. Asimismo, los sindicatos, como CGTP, que se precia de ser el más grande del país, en lugar de guardar un silencio, cuyos dirigentes son eternos, deberían, estar en las calles, pronunciándose sobre la corrupción. ¿Acaso no saben que esos millones de soles que el Estado despilfarra en corrupción muy bien serviría para el incremento de salarios a los trabajadores?; de igual manera, los movimientos políticos, como el llamado Frente Amplio, movimiento de Afirmación Social, Partido Socialista el Partido Comunista, Tierra y Libertad, Nuevo Perú, etc., etc. deberían abrir la boca para rechazar y salir a movilizarse contra la transnacional de la corrupción y las autoridades corruptas de nuestro país. ¿O es que vanamente se rasgan las vestiduras afirmando que defienden los intereses del pueblo?; bueno, pues, el pueblo está siendo saqueado, asaltado, desde hace ya buen tiempo. ¿O, es que, acaso, también tienen un tremendo “rabo de paja” frente al caso Odebrecht y Lavajato? La percepción de muchos es que cuando alguien de la izquierda logra una cuota de poder, su gestión, sea en el gobierno local, regional, congresal, etc., es muy parecida a la de la derecha, sobre todo en lo que a corrupción se refiere. Si siguen así, con ese silencio sepulcral, el pueblo les pasará la factura cuando le pidan su voto en las próximas elecciones. 
Escrito: Enero, 2017.

jueves, enero 05, 2017

El grafeno volverá obsoletos proyectos mineros cupríferos

El grafeno volverá obsoletos proyectos mineros cupríferos


Al gobierno peruano se le debe exigir que reoriente sus políticas hacia el desarrollo sostenible, y que en vez de apoyar proyectos mineros ecocidas dedique recursos para investigaciones tecnológicas sobre el grafeno. De esta manera evitaríamos que el Perú se quede a la zaga en este campo y continúe la dependencia tecnológica, sostiene analista Wilder Sánchez.

El grafeno y sus implicancias en los proyectos mineros cupríferos

Por Wilder A. Sánchez Sánchez*
4 de enero, 2017.- El año 2004 dos científicos rusos de la Universidad de Manchester, Andrei Gueim y Konstantin Noviosólev (ganadores del Premio Nobel de Física 2010), obtuvieron a partir del grafito una forma de carbono que se conoce como grafeno, en la que los átomos están agrupados en moléculas organizadas de forma hexagonal, formando una delgadísima lámina del grosor de un átomo, parecida a un panal de abejas. 
El material es por lo menos 100 veces más resistente que el acero (algunas fuentes consultadas dicen que 200), más duro que el diamante, mucho más ligero que el aluminio, tan flexible como una hoja de papel, de transparencia casi total y conduce la electricidad mejor que el cobre.
VIDEO: Grafeno: Características y Usos
Véase sobre el grafeno emitido por la Televisión Nacional de Chile

Por estas y otras propiedades se lo considera como el material del futuro (algunos lo califican como “el material de Dios”). Ya se han hecho miles de investigaciones en los últimos años en varios países sobre sus posibles aplicaciones, por las que algunos futurólogos llegan a la conclusión – así también lo creo – de que implicará una profunda revolución tecnológica e industrial, porque con el grafeno se podrán fabricar cables de fibra óptica cientos de veces más veloces que los actuales, circuitos integrados de aparatos electrónicos, superbaterías y acumuladores eléctricos que se podrían cargar en poquísimo tiempo y que suministrarían electricidad largamente, pantallas táctiles flexibles, mejores auriculares y altavoces, cámaras fotográficas mucho más sensibles, mejores desalinizadores de agua, etc., además de ciertas aplicaciones en medicina (por ejemplo el óxido de grafeno para atacar células cancerosas) y en otros campos.

la buena noticia es que dentro de pocos años (...) la producción de cables y otros materiales a base de grafeno sería tan masiva que sustituiría al cobre y al silicio (...). Por esto, los nuevos proyectos mineros cupríferos podrían quedar definitivamente inviables económicamente si llegara el momento en que quedara obsoleta la metalurgia del cobre.

Desde el punto de vista ambiental, el grafeno constituirá un material mucho más amigable con el medio ambiente. Para los ecologistas que en el Perú y otros países andinos defienden la intangibilidad de las cabeceras de cuenca y zonas frágiles que aún quedan y que luchan contra los proyectos mineros cupríferos como Conga, El Galeno, Tía María, Las Bambas y otros, la buena noticia es que dentro de pocos años (algunas proyecciones indican que alrededor del 2025) la producción de cables y otros materiales a base de grafeno sería tan masiva que sustituiría al cobre y al silicio (o, al menos, reduciría su demanda industrial). Por esto, los nuevos proyectos mineros cupríferos podrían quedar definitivamente inviables económicamente si llegara el momento en que quedara obsoleta la metalurgia del cobre. 
Esto, desde luego, no significa que los ambientalistas deban cruzarse de brazos, sino, por el contrario, argumentar una razón adicional para exigir a la estadounidense Newmont Mining Corporation, a las empresas mineras chinas como Minmetals, Chinalco, Shougang y otras, a la mexicana Southern Perú Cooper Corporation, a las compañías mineras canadienses, australianas y de otros países que operan en cabeceras de cuenca y en zonas frágiles, que se retiren definitivamente de los territorios concesionados. 
Al Gobierno Peruano debe exigírsele que reoriente sus políticas hacia el desarrollo sostenible, y que en vez de apoyar proyectos mineros ecocidas dedique recursos para investigaciones tecnológicas sobre el grafeno, para que nuestro país no se quede a la zaga en este campo y no continúe en situación de dependencia tecnológica.
Véase el siguiente vídeo que explica las propiedades y usos posibles del grafeno:
VIDEO: Sustituto del cobre (Programa emitido por Televisión Nacioanl de Chile)

SERVINDI: https://www.servindi.org/actualidad-noticias/04/01/2017/el-grafeno-y-sus-implicancias-en-los-proyectos-mineros-cupriferos

martes, setiembre 27, 2016

VERGÜENZA DE SOCIÓLOGO


“Si   pensaron construir una represa, desde hace varios años atrás ¿porque no pensaron también en proteger las lagunas, los manantiales y las cabeceras de cuenca?”  Alcalde del CP de Combayo, en entrevista  Programa  “Cajamarca Ahora”. 

Por Sociólogo: Avelino Zamora Lingán

“Me tinka que son 50 familias (las de Laurel del Valle) quienes se oponen al proyecto Chonta ¿50 familias contra 1300?” “Hay que estar loco para oponerse a este proyecto”. Conclusión, según el Sociólogo Telmo Rojas, los campesinos del Laurel del Valle están locos. Son los argumentos que, probablemente hayan generado algún grado de vergüenza en muchos sociólogos cajamarquinos, incluido en el autor del presente comentario, porque fueron expresados precisamente por un sociólogo, en el ya importante programa “Cajamarca Ahora”, emitido en el canal 45, en cadena con otros tres canales televisivos locales más. No quiero imaginar cómo se sentirían los hermanos del Laurel del Valle, y en general la gran mayoría de los campesinos al escuchar tales argumentos, cargados de discriminación social. Ciertamente, en las ciencias sociales, especialmente en la sociología, no existen verdades absolutas, y esto es así, a tal punto que pueden existir tantas “verdades” cuantas cabezas pensantes hay. Pero, esta regla se cumple más en las conclusiones verdaderamente científicas; en cambio en otros aspectos sociales, sólo hace falta hacer buen uso del sentido común para entenderlos y explicarlos. Es más, la verdad es objetiva, porque está fuera de la conciencia del Ser y no dentro, por lo tanto la verdad es inocultable.
Por ejemplo, mi sentido común, y estoy seguro que la de esas 50 familias a las que se alude como “opositoras” al “gran” proyecto Chonta me dice que sí debajo de un determinado espacio se construye una gran represa para almacenar agua; mientras al mismo tiempo, en la parte superior las actividades mineras van destruyendo permanentemente los colchones acuíferos, los manantiales y las lagunas existentes, surge inevitablemente la pregunta ¿con qué agua se va recargar dicha represa, con la de las lluvias, acaso? Si fuera así, entonces esa pequeña represa San José estaría funcionando.   Asimismo, obviamente, tales actividades mineras remueven, debilitan, aflojan los suelos, de tal manera que, en época de lluvia, los sedimentos fluirán naturalmente a esa gran represa, por lo mismo ésta se llenará de sedimentos en menos tiempo de lo que los “estudios técnicos” consideren. ¿Hacen falta voluminosos tomos de estudios técnicos, de grandes científicos e invertir 13; 15, o 20 millones de soles sólo en estudios técnicos para decir esta gran verdad objetiva? NO, sólo es sentido común. En todo caso son hipótesis susceptibles de ser verificadas o no; pero, a través de estudios serios, imparciales y no plagiados, ni desfasados o tendenciosos para favorecer a algunas empresas extractivas poderosas.
Ahora, bien. Gusta mucho acudir a la expresión “cosecha de agua” para justificar el Proyecto Chonta y otros proyectos más de carácter extractivo. Bien, de acuerdo con la famosa “cosecha de agua”, sobre todo en época de calentamiento global, donde este elemento vital sería el causante de las próximas guerras mundiales, puesto que los conflictos sociales locales han empezado ya en muchos puntos del planeta, de los cuales Cajamarca no escapa. Pero, el problema es que se asume que siempre habrá lluvias; sin percatarse que el calentamiento global no sólo causará lluvias extremas, pues también causará largos periodos de sequías extremas y, entonces, en el supuesto posible que en Cajamarca se presente un largo periodo de sequía extrema ¿De dónde se cosechará agua para llenar las represas? Pero, también, la “cosecha de agua”, propuesta favorita de quienes prefieren que se desaparezcan las fuentes naturales de agua como los colchones acuíferos, manantiales, lagunas, etc.; y, además, se contaminen; requiere de ciertas condiciones favorables, precisamente para asegurar la permanencia de lluvias y haya de donde “cosechar el agua”; entre éstas condiciones: forestar y reforestar las áreas donde se piensa ubicar las represas; no remover los suelos, almacenar el agua en pequeñas o micro represas para que sea favorable a la agricultura, etc. ¿La presencia de actividades mineras garantiza forestar y reforestar los espacios libres y protegerlos? ¿Las actividades mineras garantizan que los suelos permanezcan fijos y compactos o por el contrario éstas más se preocupan en removerlos, destruirlos, aflojarlos o debilitarlos, luego, consecuencia de ello, sean fácilmente arrastrados por las lluvias?
Ante esto, creo que la propuesta de “cosecha de agua” es mucho más pertinente para lugares o espacios geográficos donde no existen fuentes hídricas naturales; en cambio, para lugares donde la naturaleza ha favorecido con valiosísimas fuentes de agua ¿acaso no es mejor proteger y cuidar a esas fuentes de agua, como si fuera la “niña de los ojos”? ¿O, mejor dicho se “hubiesen” cuidado y protegido a nuestras fuentes hídricas, manantiales y lagunas, dado que hoy muchas de ellas ya no existen más que en el las fotografías o en las imágenes? ¡Que tal inteligencia de muchos compatriotas y, en especial, la de muchos gobernantes, medios de comunicación, profesionales y políticos: Dejar que lo natural sea destruido para ser sustituido por lo artificial. Esto es como si a alguien le ofrecieran unas cuantas monedas por un hígado, sano y  natural, para luego sustituirlo por uno artificial!
La otra expresión muy utilizada es “Desertificación Antrópica”. Efectivamente, término muy utilizado porque con ello se pretende responsabilizar sólo a la población rural de la pérdida de bosques y de vegetación natural, así como de la erosión de los suelos y en consecuencia de la falta de agua, etc., etc.; pero  ocultando o minimizando las verdaderas causas de la desaparición de las fuentes de agua, de la vegetación natural, de la erosión de los suelos. Yo me pregunto ¿Quién es más pernicioso para la desertificación aquel campesino que por necesidad se ve obligado a desertificar media o una hectárea para sembrar un poco de trigo o maíz y luego traerlo a la ciudad para el alimento del citadino o aquella transnacional que remueve más de 600,000 toneladas de tierra al día para obtener oro y luego venderlos en otros países, quien sabe para hacer qué tipo de artículo de lujo? Ciertamente, el gran problema estructural en el país, especialmente en la sierra peruana es el minifundio, entendido éste como proceso en curso, que se expresa en la cada vez mayor fragmentación permanente de la parcela debido a la práctica de la HERENCIA. Pero, al mismo tiempo, desde que se consolidó el modelo del libre mercado, éste también viene afectando aún más el problema de la tenencia de la tierra, en la medida que se está generando un proceso de RECONCENTRACIÓN DE LA TIERRA EN POCAS MANOS, mediante la llamada concesión a las transnacionales extractivas, sean éstas mineras, gasíferas, petroleras, maderera, etc. Hoy son varios los millones de hectáreas de tierra, muchas de ellas aptas para la agricultura, que son apropiadas por algunas grandes empresas nacionales y extranjeras, muchas veces valiéndose del despojo coercitivo, a los campesinos (como se viene haciendo con la familia chaupe, por ejemplo) y lo peor con aval legal del propio Estado. De otro lado, La población rural se encuentra sumida en una encrucijada, de la cual, al parecer, nadie le ayuda a salir. Por un lado se encuentra con que cada vez ve fragmentada su parcela, agudizándose el minifundio; de otro, las zonas alto andinas, conocidas como “jalcas”, lugares alternativos adonde emigraban de las partes bajas, para sembrar o criar su ganado, son ocupados por las empresas transnacionales que realizan las activas extractivas, mientras que los campesinos son expulsados de allí. A esto se suma, el despojo que se le quiere hacer bajo el pretexto de la ejecución de mega represas y mega proyectos, que no se sabe a ciencia cierta si solucionará o no el problema del agua, tanto en el aspecto de riego, como en el aspecto del consumo humano. La gran pregunta es: ¿Entonces, cual es el futuro que el Estado le ofrece a la población rural? Y, aquí no sólo estamos hablando de las 50 familias campesinas, que, según Telmo Rojas, son las únicas que se oponen al proyecto Chonta. Estamos refiriéndonos a los miles de campesinos cajamarquinos y peruanos que afrontan similares problemas en todo el Perú, vale decir el despojo de sus tierras por las grandes empresas y el problema del minifundio. A la interrogante sobre el futuro, creo sinceramente que al Estado y a su modelo sagrado del libre mercado no le interesa, nunca le ha interesado los campesinos serranos, los campesinos minifundistas. Al contrario, éstos, como bien lo señala el desaparecido sociólogo Orlando Plaza, para el actual modelo económico, son un lastre para “el desarrollo”, “un obstáculo”, corroborado, esto, también, por el autor del libro “La Tercera Ola”, Alvin Toffler, puesto que la agricultura es una actividad tradicional perteneciente a la primera ola, es decir a la parte más atrasada de la evolución económica humana. En este contexto, suena a engaño y a demagogia, aquello de que la represa chonta se hace con la finalidad de beneficiar a los campesinos, beneficiar a la agricultura. Pregunto, entonces ¿De cuando acá los adoradores del neoliberalismo se preocupan por los campesinos parceleros, minifundistas, de aquellos campesinos, a los cuales, los capitalistas y agentes económicos, atropellan sus derechos en las propias narices del Estado, las veces que quieren y cuando quieren? Desde esta perspectiva, el caso de la familia Chaupe se torna emblemático, porque miles de campesinos serranos, minifundistas son ninguneados por los sucesivos regímenes de turno, algunos hasta lo hacen descaradamente, al llamarlos “perros del hortelano” y “ciudadanos de segunda clase”. La expresión “¿Acaso 50 familias se van a oponer a 1300 familias?” tranquilamente se puede decir que esto casi equivale a decirle a esas familias campesinas que son como “perros del hortelano”, que “no harían ni dejarían hacer obras para la famosa cosecha de agua”.

En fin, termino el presente comentario, diciendo lo siguiente: Más arriba indiqué que el campesino serrano se encuentra en una encrucijada, de la cual nadie les ayuda a salir. El Estado poco o nada se preocupa de este importantísimo sector social, quien abastece a las ciudades con los alimentos agropecuarios; peor aún, ni pensar que los llamados “inversionistas privados” inviertan en la agricultura, porque ésta no es rentable. La agricultura para ellos no les genera rentabilidad en el breve tiempo y en la magnitud que ellos quisieran. Ante esto, el “inversionista privado” sólo se interesa por lo que hay debajo de la tierra de los campesinos, que obviamente son los minerales, oro principalmente. Eso si le interesa, vive por ellos, mata por ellos, persigue por ellos, despoja de su tierra a los campesinos por ellos, corrompe instituciones por ellos. Mientras tanto, los campesinos sí salen de esa encrucijada, pero salen a poblar las ciudades, a convertirse en moto-taxistas, en vendedores ambulantes, paleados por municipales, en obreros y, porqué no decirlo hasta en delincuentes comunes. Tal es la realidad desde el punto de vista de un sociólogo, que obviamente no podía callarse ante un problema como el del agua, el mismo que se pretende dar solución, pero generando otro problema social: El del despojo de su tierra a 50 familias; porque, valgan verdades, para mi así serían cinco familias o cinco personas, quienes serían despojadas o erradicadas de sus tierras  ya constituye un problema social.